EL RESUMIDO / CÓMO LEEMOS
Así distinguimos lo que sabemos
de lo que creemos.
Antes de publicar una historia, hacemos visibles sus fuentes, su contexto y lo que todavía no alcanza para responder.
El titular es solo la entrada.
Una historia necesita explicar qué pasa, por qué importa y qué antecedentes ayudan a entenderla. La síntesis debe conservar las diferencias y evitar conclusiones que las fuentes no sostienen.
Poder seguir el hilo.
Al publicar, nuestro compromiso será identificar las fuentes, separar los hechos de la interpretación y señalar las fechas relevantes. Si una historia cambia, la actualización debe quedar a la vista.
Una cita necesita contexto y procedencia. Una cifra necesita explicar qué mide y a quién incluye.
La conversación no es todo el mundo.
Cuando analicemos conversaciones públicas de internet, los resultados corresponderán únicamente a las fuentes y al periodo observados. No constituirán una encuesta representativa ni permitirán generalizar a toda una población.
El volumen de comentarios no equivale al número de personas. Una opinión muy compartida no se convierte, por eso, en un hecho.
Estamos en preparación.
Todavía no hay estudios ni artículos publicados. No hay investigación automática ni recolección de comentarios en funcionamiento. Estos criterios explican el estándar editorial que aplicaremos cuando publiquemos.